De las 900 unidades de transporte público colectivo que circulan en el Valle de Tulancingo, al menos 200 ya cuentan con cámaras de vigilancia, pero el objetivo es que todas incluyan este tipo de herramientas tecnológicas para la seguridad tanto de los usuarios como de los choferes y de los concesionarios.
Habilitar sistemas de monitoreo en combis o taxis implica erogar entre 3 mil 200 y 5 mil pesos, lo cual depende del número de dispositivos, estimó el dirigente de la Confederación de Transportistas Metropolitanos de Hidalgo, Apolinar Ávila González.
Aclaró que no se trata de un proyecto generalizado, sino que es una iniciativa que ha surgido paulatinamente en cada una de las diferentes rutas que convergen en la región.
“Los avances científicos y tecnológicos cada vez son más; por ende, no nos podemos quedar atrás, ni lo tenemos que ver como un gasto, sino como una inversión”, asintió.
Para el dirigente, instalar sistemas de videovigilancia dentro de los vehículos, además de abonar a la prevención de hechos delictivos, también permite a los concesionarios tener mayor control sobre el número de pasajeros.
Consideró que la cifra de unidades con cámaras sería mayor porque los operadores de la zona llevaban “buen ritmo” en la compra de los equipos, pero disminuyó considerablemente debido a los efectos negativos de la pandemia en la economía.
Este tema también fue expuesto en la reunión que la semana pasada sostuvieron los transportistas con el secretario de Seguridad Pública de Hidalgo, Salvador Cruz Neri.
MÁS ASALTOS
Este inicio de año se caracterizó por el aumento de asaltos a las unidades del transporte público, hasta de uno a tres veces por semana
Concesionarios y operadores gestionaron una sesión de trabajo con Salvador Cruz, en la que acordaron retomar la instalación de retenes para la revisión
María Antonieta Islas | Tulancingo